Un ambiente acogedor va de la mano de la decoración, los colores, las texturas y el olor que emana. Los aromas, entonces, equilibran la energía de la vivienda al crear una buena atmósfera.
Hábiles perfumistas nos ofrecen consejos para ‘decorar’ cada una de las habitaciones de la casa, de manera que nos reciban con diferentes aromas.
Jesús Gómez, gerente de la empresa de aromas naturales Flor de Mayo, en España, recomienda todo tipo de fragancias para crear ambiente. Ángel Laso, director comercial de la misma institución, va más allá y detalla cómo lograr que cada habitación disponga de un olor propio.
Aromas y recuerdos
A través de la aromaterapia —utilización de aceites esenciales de las plantas con fines curativos— se pueden conseguir estados armoniosos en el hogar y en la vida. La clave está en saber utilizar las velas, jabones, aceites esenciales o incienso en cada zona de la casa.
La canela, por ejemplo, aporta las notas cálidas necesarias para crear un ambiente acogedor.
Quienes desean que las vacaciones sigan en la memoria más allá de los días en que se disfrutaron, o las necesitan pero no pueden salir de casa, el aroma a piña o a coco devolverá esos recuerdos del verano. Pero quienes prefieran la primavera deben optar por la bergamota, un toque floral y aterciopelado.
El olor a limpio y fresco se obtiene con lavanda. Esta también se utiliza para tratar la falta de sueño, la impaciencia, el estrés y la ansiedad, mientras que en la habitación de los niños ese tierno sabor a infancia puede regresar gracias al aroma a vainilla, galleta, mora o arándanos.
- En el dormitorio
“La habitación de los niños tiene el olor especial que emite un bebé, pero además podemos ayudarle a conciliar el sueño y a estar más tranquilo si la fragancia que aspira posee connotaciones relajantes”, que también pueden incluir las cremas hidratantes, comenta Jesús Gómez. La vainilla produce un efecto liberador.
Pero no todo sirve para los niños. El experto aconseja fijarse con detenimiento en la composición, que debe estar especialmente elaborada para ellos, con una cosmética apropiada.
Es reconfortante entrar en la habitación de un pequeño y precibir fragancias frescas que nos recuerdan la limpieza y la pureza de un lugar tan especial.
Para el dormitorio de la pareja, el olor a flores como el jazmín brinda una sensación de tranquilidad, lo cual es necesario para esa zona de la casa.
Respirar el aroma de los cítricos reduce el estrés, porque contienen propiedades que calman físicamente a las personas. Lo importante es saber utilizar los olores y no saturar toda la casa con estos, porque el resultado será desagradable, advierte Ana Lucía Rosel, especialista guatemalteca en terapias alternativas.
La sugerencia es emplearlos en dos o tres partes de la vivienda, ya sea en incienso, velas o aceites esenciales, pero también se pueden aprovechar los jabones para los baños. El objetivo final es obtener el mayor beneficio que causa cada aroma, añade Rosel.
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