Bienvenidos!!!

Que este sea un sitio donde podamos compartir experiencias, vivencias y más....

domingo, 17 de abril de 2011

Amabilidad, un regalo para los demás




¿Por qué nos resulta tan difícil cultivar la amabilidad cada día y con cada persona? La mayoría de veces se debe a lo que nos han enseñado, pero podemos aprender una nueva y buena forma de relacionarnos con los demás: desde el afecto, la alegría y el respeto.


“Hay tres cosas importantes en la vida: ser amable, ser amable y ser amable”, sentencia el escritor estadounidense Henry James, en alusión a esa cualidad humana que los diccionarios definen como ser digno de ser amado, afable, complaciente o afectuoso. Pero, ¿cuál es la razón de que a muchas personas se les dificulte ser corteses con los demás?, ¿por qué no tratamos a las personas como nos gustaría que nos trataran a nosotros: con una sonrisa en los labios, unas palabras agradables y una respetuosa atención?


“Está claro que nadie se levanta una mañana y decide que de ese momento en adelante pondrá en práctica la amabilidad. Esta se desarrolla con el tiempo, cuando abrimos el corazón y la mente para convertirnos en personas que expresan más amor”, explica el terapeuta y consejero matrimonial Gary Chapman, autor del libro Amar, una nueva forma de vida.


Según Chapman, “relacionarse con los demás de manera armoniosa no es tan difícil como pudiera parecer. No importa si se trata de la pareja, los padres, los amigos o simplemente las personas que tratamos a diario; el secreto de las buenas relaciones consiste en hacer del amor el motor y centro de nuestros actos, entendiendo este como una actitud voluntaria y consciente”.

“Para relacionarse con cariño y armonía es necesario conocer el lenguaje del amor, una forma de comunicación que se puede desarrollar a través de algunos rasgos concretos, el primero de los cuales es la amabilidad, entendida como aprender a descubrir las necesidades del otro y ser capaz de anteponerlas a las propias”, añade.


Ser amable, ser feliz

Uno de los principales beneficios de la cortesía llega de manera natural, como consecuencia de nuestros actos, palabras y actitudes, más atentos hacia los demás: si sembramos amabilidad, probablemente la cosechemos, incluso multiplicada en quienes nos rodean.


Establecemos una conexión emocional más profunda con ellos, y los sentimos más cercanos. A criterio de Chapman, ser amable reporta otros beneficios como el sentimiento de euforia y a la vez de paz que se obtiene después de realizar una acción generosa, el cual ha sido definido como “embriaguez de la persona que ayuda”.

Según el terapeuta estadounidense, “se ha demostrado que las acciones amables eliminan sentimientos de depresión, hostilidad y aislamiento. Asimismo, los problemas de salud relacionados con el estrés suelen mejorar después de ayudar a alguien. Los beneficios para la salud y sensación de tranquilidad que provoca este comportamiento siguen activos por horas e incluso días después del hecho, cada vez que lo evocamos”.

“Está demostrado que preocuparse por los demás de manera positiva mejora el sistema inmunológico —defensas orgánicas— y que actuar con amabilidad aumenta el sentimiento de valía personal, optimismo y satisfacción general en la vida”, refiere Chapman.

No hay comentarios:

Publicar un comentario